¿Cómo organizar una limpieza de fin de obra?
Programe la limpieza después de los últimos trabajos que generan polvo, separe la retirada de residuos de la limpieza y precise las superficies, cristales, equipos y acabados a tratar.

Elija el momento adecuado
La limpieza final debe comenzar cuando hayan terminado los trabajos que producen polvo, serrín, yeso o residuos. Una intervención demasiado temprana suele exigir una segunda limpieza.
Separe residuos y limpieza
Los escombros, embalajes, recortes de materiales y equipos retirados deben eliminarse conforme a las normas aplicables. Esta tarea debe diferenciarse claramente de la limpieza de superficies.
Limpie de arriba abajo
El desempolvado empieza por las zonas altas, luminarias, carpinterías y superficies verticales antes de sanitarios, cristales y suelos. Los productos deben ser adecuados para los materiales nuevos.
Defina el nivel de acabado
Precise si el inmueble debe quedar listo para ocupar, presentar, alquilar o entregar. La superficie, los accesos, las protecciones restantes y las manchas específicas influyen en la estimación.